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lunes, 20 de febrero de 2012
Crítica literaria: Cuna (1990) de Arthur C. Clarke y Gentry Lee
Escribir un libro supone un esfuerzo considerable y siempre he estado en contra de una crítica que destruye el trabajo de un autor inmisericordemente. Se le pueden sacar fallos, objetivamente, y dar una opinión personal, siempre desde el respeto. Y de igual manera se reconocerán los aciertos. Todos sabemos que nadie es perfecto.
El caso es que después de leer Cuna, obra conjunta de Arthur c. Clarke y Gentry Lee, he optado por olvidarme de todo lo anterior y decir lo que pienso sin pelos en la lengua. Una de las razones que me han movido a ello, es que considero que Cuna, novela escrita en 1988, y publicada en nuestro país por Plaza y Janés en 1990, es el peor libro que recuerdo haber leído nunca, una tomadura de pelo mayúscula y una aténtica bazofia.
¿Que por qué he leído entero ese libro?. Un poco por respeto al maestro, un gran escritor de ciencia ficción y porque me quedaba alguna esperanza de que aún no siendo un buen libro, al menos fuera una novela sin pretensiones y divertida. Lamentablemente de Clarke sólo queda su nombre en la portada y poco más.
Antes de leer la obra, ojeé algunas críticas de lectores de Amazon, en la que llamaban al libro de todo, menos bonito. Algún que otro consideraba la obra legible, dentro de lo que cabe. Pero me quedo con un titular de una de esas críticas, que decía algo así: Libro escrito por Arthur C. Clarke y un idiota. En efecto, si quitamos las páginas de ciencia ficción nos quedan menos de 60, de un total de 420. Ese señor, el tal Lee, por lo que se ve, a partir de unos textos escritos por el matesro, desarrolló una trama entre romántica y aventurera para dar "cohesión" a la obra. Ni que decir que los personajes son de risa, estereotipados y ridículos, que la forma de escribir de este señor es chabacana y estúpida, que las descripciones son de risa de la mala, de vergüenza ajena. Que todo el conjunto es insufrible. Y para rematadura, la traducción del libro es mala, pero mala de narices. Como si la traductora hubiera hecho un trabajo apresurado y patético, y ni siquiera se hubiese molestado en corregir y dar sentido a las frases. Tampoco le reprocho eso, pues la buena señora ya tuvo bastante traduciendo este libraco. Como ven, escribo esto en caliente, recién acabado el asunto.
Arthur C. Clarke, maravilloso escritor de entre otras, 2001: Una odisea espacial o El martillo de Dios, murió en 2008, pero cuando la obra se realizó estaba vivo y podía haberse ocupado de vetarlo. O al menos de dar unos cuantos cachetes a su pupilo (cosa que igual hizo).
viernes, 16 de octubre de 2009
Presencias extrañas (2009)

A las versiones americanas de películas orientales les tengo pánico. Que no están a la altura de las originales es lo más suave que se puede decir de ellas. En esta ocasión se recrea la cinta coreana "Dos hermanas" de Kim Jee-Woon. Pero he de decir que la vi hace un tiempo, y me acordaba de bien poco, lo que es una suerte, ya que en esta ocasión no hay comparaciones que valgan.
"Presencias extrañas" (The uninvited) está dirigida por los debutantes hermanos Guard, ingleses para más señas. En la parte interpretativa: Elizabeth Banks como la madrastra, Arielle Kebbel y Emily Browning como las hermanas y David Strathairn como el sufridor padre.

Anna regresa de una institución psiquiátrica e investiga las circunstancias que rodean la misteriosa y prematura muerte de su madre.
Mientras Anna se recupera de la tragedia, su padre se enamora de Rachel, la antigua enfermera de su madre, y se la lleva a vivir a su casa.
El disgusto de Anna pronto se transforma en horror al aparecérsele el fantasma de su madre, clamando venganza y señalando a Rachel con un dedo acusador. Cuando se padre se niega a escuchar sus advertencias, Anna y su hermana Alex, investigan el dudoso pasado de Rachel.

La película no está nada mal, es muy entretenida, lo mínimo que se puede pedir. Rodada con gusto, destacaría montaje y score. Muy correcta a todos los niveles. Las actrices están sobresalientes, sobre todo Elizabeth Banks. Las hermanas llevan el peso de la trama, y están de toma pan y moja . La historia está perfectamente contada, en el tiempo justo.
Todos son parabienes a esta producción a la que sólo se puede poner un pero: que tampoco aporte mucho al género e incluya bastantes clichés, lo que a veces la hacen predecible. El giro final recuerda al de bastantes otras películas, y a más de uno puede chirriarle. Eso sí, un aplauso a la última secuencia en el manicomio.

De sustos, sustos, hay unos cuantos, y de los grandes, sólo cuento un par, los que da la niña de las coletas. De cinta de terror pura y dura, la película deviene en thriller psicológico, que tampoco esto es malo.
En resumen, que me ha gustado para pasar un rato entretenido y no dar más vueltas al asunto. Recomendable.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
The broken (2008)

Argumento: Gina McVey, joven radióloga de un importante hospital londinense, acude a la celebración del cumpleaños de su padre, John. Entre los invitados se encuentra su novio Stefan, su hermano Daniel y la novia de este, Kate. Durante la cena, mientras charlan animadamente, un gran espejo de pared se hace añicos sin motivo aparente provocando entre los asistentes el brote de una tensión inexistente hasta ese momento.
Al día siguiente, de camino a casa, Gina cree ver en la calle a una mujer que guarda un asombroso parecido con ella. Sobrecogida, decide seguirla hasta su apartamento, donde, al encontrar la puerta abierta, descubrirá horrorizada una fotografía de su padre con esa otra mujer, un doble perfecto de si misma. A partir de ese momento, la paranoia se apodera de ella y comenzará a dudar incluso de sus propios allegados.

Un híbrido entre cinta de terror japonesa, e intriga psicológica, es lo que parece a primera vista esta extraña producción franco-inglesa. Sin duda a su director y guionista, Sean Ellis, se le ocurrió tras una mala digestión de lentejas con chorizo, es la única solución que se me ocurre.
Un cambio de registro tan repentino, tras rodar la comedia Cashback, cualquiera se lo explica. La verdad es que la película es curiosa e infunde temor, pues el tema que trata no es algo que a más de uno no se nos haya pasado por la cabeza: la irrupción de un doble (o doppelganger) para matarnos y ocupar nuestro sitio. Nuestro reflejo que cobra vida para atemorizarnos. Contado con intrigante parsimonia, para desmarcarse del susto fácil al que nos tiene aconstumbrados el cine de terror americano. A veces consigue su propósito de paralizar al espectador, otras veces no tanto, y el final se ve venir. Lo que falla en esta película es que no resiste el test de verosimilitud, y a veces uno se siente "sacado fuera" de la película. Con todo, el rostro de Lena Headey, o la participación de Richard Jenkins, consiguen encumbrar ligeramente los resultados, no siempre originales, pero al menos sí con personalidad propia.Una pena que no en el guión no se desarrolle más el tema de los dobles, y quede todo como agua de borrajas.
En resumen, que la cosa no pinta mal y se deja ver. Así que la recomiendo para todos aquellos que busquen un terror más psicológico que físico. Y para los que no, también, hale.
Ficha en IMDB.
miércoles, 8 de abril de 2009
Saw V
...por el culo te la hinco. Ya me disculparán la broma. Pero como en la película no dejan ni medio segundo para el humor, a no ser que uno se tome a risa toda la película en sí, que todo puede ser, como decía, que me deshaogo aquí mismo, que tanta tensión no es buena para la salud.
Y hablando de salud, la de la saga Saw debe ser bien buena, para llegar hasta la quinta entrega, y encima anuncian la sexta para el año que viene. Podría decirse que las hacen como rosquillas, que se turnan en la dirección diferentes señores salidos de aquí y de allá, (concretamente el de la cinco fue el diseñador de producción y ayudante de dirección de las dos anteriores), que el presupuesto manejado es limitadísimo, y los desconocidos actores rozan la mediocridad, y todo sigue igual, que decía la canción. Las piezas van encajando en el puzzle, todo se enreda o desenreda más, según como se mire. Nuevas formas de tortura para los más ansiosos, pero en el fondo una trama policial de las de toda la vida. Creo que Saw es la película de terror menos de terror que existe hoy en día. Porque todo en sí es una intriga, y perdido el elemento sorpresa que aupaba a la Saw original a ser un clásico moderno, lo que vemos ahora no difiere mucho de un serial de la tele al estilo Lost, 24, etc... Y eso podría ser un problema, que si te pones a ver la cinco y no has visto las otras 4, o ya no te acuerdas, todo es ciertamente lioso. Pero claro, ¿quién va a ver la cinco sin haber visto las otras?.
Una dirección milimétrica, unos actores "desapercibidos", una fotografía azul y tristona, un excelente diseño de producción, campaña de márketing, etc... Los reyes de la fiesta, los inventos de Puzzle. Vale, todo está cogido por los pelos, y si una vez acabada la función uno analiza todo lo que ha visto, no cuela, pero mientras se asiste a la proyección, Saw (todos los Saw) entretiene a rabiar y le deja a uno con ganas de más, y así será el año que viene.
En resumidas cuentas, uno de los mejores seriales cinematográficos de los últimos tiempos, uniforme y regular en todas sus entregas, bien pensada y capaz de crear más fans que bricomanía en sus mejores momentos.
lunes, 30 de marzo de 2009
Martyrs (2008)
Ver Martyrs bien pudiera resultar un martirio, y no es por hacer la broma. La verdad es que esta película deja en calzones otras del estilo Saw, Hostel y similares. Y no es para menos, que a mi hasta me dejó mal cuerpo. Rebobino y cuento mi experiencia con esta película.
Venida del festival de Sitges, traía bajo el brazo muy buenas críticas del sector especializado. Como que hasta ganó el premio a la mejor película en el prestigioso festival de Cine Fantástico. Una coproducción franco-canadiense para más señas, con un reparto de actores desconocido, al menos para mí. Y un director, Pascal Laugier, con solo una película a sus espaldas, El internado, de la que no puedo hablar puesto que no he visto. Su próxima película es un retorno al mundo de Hellraiser y está prevista para 2011.
La película comienza como tantas otras con unos tenebrosos hechos acontecidos en el pasado y contados al estilo añejo, con grabaciones de video caseras. Luego nos sitúa 15 años después, en la actualidad más rabiosa. Una familia feliz tomando el desayuno, hablando de naderías, acto seguido llaman a la puerta y ¡patapum!. Un asesino armado con una escopeta selos carga a todos. Descubre su rostro y... Bueno, no quiero destripar más, lo que he contado solo es el comienzo. Los siguientes minutos son más convencionales, con una criatura a lo oriental acosando a la protagonista e intentando meter el susto en el cuerpo al espectador, consiguiéndolo raras veces. Todo muy efectista. Con sangre, pero tampoco excesiva casquería. Digamos que hasta pasado el ecuador del metrajo todo es muy convencional y hasta se diría que poco original. Pero oigan, nos estaban preparando para lo que ha de venir después. Sí señor, el giro argumental es de los que hacen afición. Y todo lo que hemos visto hasta ese momento toma un nuevo significado. Y la verdad es que la película asusta, y da muy mal rollo. Al contrario que en productos más comerciales como Saw u Hostel, aquí las cosas están contadas con precisión y frialdad. Las escenas que desenvocan en el final son de una crueldad inusitada, dejan mal cuerpo. Todos esos momentos, ciertamente, son de lo peor que he visto en una película, por lo terrible, y quién sabe, cercano a la realidad. Da miedo pensar que exista gente así, movidos por un ideal para llegar a un fin sin escatimar medios ni vidas humanas por conseguirlo. La película es muy dura, triste, y lo dicho, no apta para estómagos débiles. Aunque irregular, no aburre, que eso es muy importante, da que pensar y ciertamente supera de largo a buena parte del cine de terror de la actualidad. todos los personajes están muy conseguidos y las angustiosas interpretaciones perfectas. la verdad es que es un producto de calidad tanto en dirección como en diseño de producción.
Ver Martyrs puede resultar un martirio, pero es de obligada visión para el amante de este tipo de cine, y hasta diría que de todo tipo de cine. Muy recomendable.
lunes, 19 de enero de 2009
Los extraños
Un tal Bryan Bertino dirige esta película. Este señor debía tener contactos importantes en el mundo del cinema para contar en su primera película con Liv Tyler y Scott Speedman, o eso creo yo. Porque la historia se las trae. Y ojo, no digo que esté mal, al contrario. Esta película nos devuelve tres figurines dignos de aparecer en el olimpo de los seres terroríficos a recordar. Junto a Freddy Krueger y Jason Bates por nombrar dos. Menudos espantajos.
Bueno, el caso es que es una pareja que está atravesando una crisis sentimental, y en vez de pasarla en su casa se desplazan a una parcelita en una urbanización en el quinto pino, sin vecinos y sin nada. Y allí son acosados por estas buenas piezas.
Lo que más me gustó es el tratamiento de los malvados. Tras quince minutos (o un poco más) sin que nada suceda, nada reseñable, aparecen estos individuos, que no hablan, a excepción de la niña que pregunta por una tal Tamara, y suelta una respuesta antológica. Si no habéis visto la película no sigáis leyendo, pues destripo cosas. La respuesta a la pregunta, "¿porqué nos haceís esto?" es "porque estabáis en casa".¡ Catacroked!
Bueno, el caso es que a los acosadores no se les ve la cara en toda la película. Hay un momento que se despojan de sus máscaras, pero la cámara se pone a sus espaldas. Tal y como sucedía con el "caradecuero" de La Matanza de Texas, este recurso de no mostrar, poco usado en la actualidad, asusta más que cualquier otra cosa. Al principio se dice que está basado en hechos reales. No se yo, aunque en el sur de los estates son capaces de cualquier cosa. Así se mantiene el halo de misterio de la cinta. Y el que espera un final feliz, se da de bruces. Porque el final es bueno, con la frase de la niña: "la próxima vez será más fácil" (¿Habrá segunda parte?). Y la escena de los cuchillos final... de escalofrío. Según cuentan, la versión del director alarga este momento unos cuantos segundos más, para que sufran, víctimas y público. Los actores corrientitos, aunque se agradece que sean rostros conocidos, ¿no les parece?. Por supuesto, los golpes de efecto y sustos por doquier salpican todo el metraje, pero no me parecen de lo mejor, con contadas excepciones son previsibles y muy vistos.
El caso es que el director se quería descargar con una película de miedo de las que "ya no se hacen", a lo setenta, y creo que lo ha conseguido contra viento y marea. Ni happy ending ni leches, ¡¡que vivan los extraños!! .
martes, 6 de enero de 2009
Resident evil: Degeneration
Cuando oigo las palabras "resident evil" me vienen a la cabeza imágenes de zombis infestando una ciudad en ruinas y atacando a todos los supervivientes. Una de Romero, vamos. Y tras ver la película, me quedo con sabor agridulce al no cumplirse las expectativas que me había hecho.
Resident evil es un videojuego de éxito de la marca Capcom que cuenta con varias partes en muy diversas plataformas, pc´s y consolas. Recuerdo la primera parte y la frustración por no poder jugarla, ya que requería tarjeta para gráficos 3dfx, que no poseía en aquellos tiempos del cuplé. La segunda parte si que era jugable, no recuerdo bien si por que ya había cambiado de equipo o porque ya no te pedía esos adelantos de la técnica. En ella, dos polis deambulaban por la ciudad llamada Racoon City, cargándose a los muertos vivientes que no dejaban de aparecer por todas partes. Llegaban a una especie de mansión, y tras sortear todo tipo de peligros y resolver puzzles, se enfrentaban al malo final, que daba miedo de verdad.
Residen evil continuó con otro título, y que si mal no recuerdo era más de lo mismo. Esta vez no me enganchó.
No puedo decir lo mismo de una parte que jugué recientemente, Resident Evil 4, y que transcurría en un pueblo español, con los infestados chapurreando un castellano un poco peculiar. Divertidísimo este juego, con un elenco de malos espectacular. Mejorado en todos los aspectos, sobre todo la jugabilidad (que no la originalidad).
Hasta aquí lo que se ha hecho en PC, porque conozco otras versiones de RE para Wii o Nintendo DS, pero creo que son remozados de los RE originales. Anuncian una quinta parte revolucionaria, que está en proceso de realización.
Y ahora aparece esta película, toda ella hecha por ordenador, al estilo realista de, por ejemplo, Final Fantasy o Beowulf. Retoma los personajes del clásico videojuego y no tiene nada que ver (o muy poco) con las tres películas de imagen real protagonizadas por Milla Jovovich. Aquí se continuán los hechos narrados en la saga de videojuegos, por lo que si uno es nuevo en estos campos, no llega a comprender muy bien todo lo acontecido. Un comienzo espectacular en un aeropuerto, con un ataque de zombis, es lo mejor que contiene esta cinta. La segunda parte con la llegada a los laboratorios, sin dejar de ser entretenida, es menos interesante y cuenta cosas que dejan de tener interés. El monstruo final con su ataque, muy espectacular todo, no deja de ser un desenlace trilladísimo y mil veces visto.
Técinacemente la película es muy vistosa, y se nota que Makoto Kamiya ha puesto toda la carne en el asador. Los CGI son impecables, pero a diferencia de las películas de Pixar y Dreamworks, los personajes resultan fríos e inexpresivos, les falta lo esencial, el sentimiento humano. La frialdad del conjunto tampoco ayuda a humanizar a estos personajes. Por lo demás, un gustazo para la vista.
Una película muy recomendable para los fans de Resident Evil.
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lunes, 10 de noviembre de 2008
Semana zombi: la película
Flight of the Living Dead: Outbreak on a Plane (2007), o zombis en el avión, para que nos entendamos todos, es una película reciente a más no poder que trata el tema de los zombis en el espacio reducido que supone un vuelo comercial de Los Angeles a París. Así nos encontramos con una mezcla entre Serpientes en el avión (Snakes on a Plane, 2006) y Demons (Démoni, 1985) de Lamberto Bava.
De hecho, los presuntos zombis aquí mostrados parecen sacados de esta misma película del tándem Argento-Bava, por la similitud física, con elementos tomados del film británico 28 días después (28 Days Later..., 2002)de Danny Boyle.
Un vuelo regular de pasajeros se ve inmerso en una tormenta que provoca que un cargamento altamente peligroso transportado por unos tipos de aviesas instenciones, renegados de la CIA, libere su contenido. La premisa no puede ser más sencilla. El cargamento no es otro que una fémina infectada por un virus que, una vez fallecida la portadora, hace que se convierta en un no-muerto y al morder, infecte a la víctima y esta a su vez se transforme en otro zombi.
Zombis o lo que sean, porque se comportan con extrema violencia y dan saltos que ni las ranas, algunos de ellos. Luego parece que al dispararles caigan, sin tener que darles necesariamente en la cabeza. Aunque otras veces parece que sí sea el modo de acabar con ellos. Quizás esta utilización de la figura clásica de los zombis, pero dándoles un giro respecto al prototipo presentado en las producciones de Romero sea lo que menos convenza. Porque sustos, los hay por doquier, pero los muertos vivientes de siempre atemorizan más, por lo menos al que esto escribe. Con todo, en cuanto aparecen los diabólicos seres, la película toma brio, siendo antes un compendio de situaciones aburridas con presentación de personajes tópicos, con actores no demasiado brillantes.
La cosa toma cuerpo y se monta el caos en el avión, y hay un par de situaciones divertidas. El que no las quiera saber, que no siga leyendo: en una de ellas, al zombi de turno le atraviesan la cabeza con un paraguas cerrado, que se abre al pasar la capucha al otro lado; la otra escena es cuando un zombi-vieja muerde a su víctima, que grita pensando que ha sido infectado, cosa que no es así pues a la vieja le faltaban los dientes. Al menos estos momentos animan la función.
Los efectos de maquillaje están logrados y son sanguinolentos pero sin pasarse. Los efectos del avión se nota demasiado la inforgrafía 3D, pero dentro de lo que cabe quedan simpáticos.
Y tras el festival del horror que supone esta película, se nos obsequia con un final abierto (¿habrá segunda parte?) y un susto final para los más impresionables de la casa.
No se la pierdan pues los fans de la saga Demons y de los zombis "a medias".
Ficha en IMDB.
Página oficial (o eso dicen) y trailer molón aquí.
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miércoles, 10 de septiembre de 2008
Las manos de Orlac (1960)
The Hands of Orlac (1960) Coproducción franco-británicaDirigida por Edmond T. Gréville
Interpretada por Mel Ferrer, Christopher Lee, Dany Carrel,Lucile Saint-Simon
Sinopsis: Stephen Orlac, un pianista de prestigio, tras accidente de avión resulta herido y ha de ser operado de inmediato, pues corre peligro de perder sus manos. Al poco, viendo que sus manos no responden a sus órdenes, sospecha que ha sufrido una amputación de sus extremidades, y que han sido sustituidas por las manos de louis Vasseur, un estrangulador ejecutado el mismo día que tuvo el accidente.
La versión española traduce los titulares de los periódicosTeniendo como precedente la magnífica "Mad love" (reseñada en el blog de Haunted House) de Karl Feund, y una primera versión muda de Robert Wiene "Orlacs Hände" (1924), lo cierto es que Edmond T. Gréville, el director de esta versión, no lo tenía nada fácil.
Adaptar la novela de Maurice Renard por tercera vez (aún habría una cuarta sin la acreditación del novelista) con guión adaptado del propio director francés junto al guionista John Baines, quizás no fue algo acertado vistos los resultados.
La historia original, de cariz terrorífico, se torna aquí una amalgama de tratamientos que van desde el drama psicológico con algún toque hitckconiano de intriga, además de toques románticos con un tratamiento muy superficial en todas sus facetas.
Dos protagonistas de poco fusteEsta coproducción franco-británica (se hicieron dos versiones, una con diálogos en inglés y otra en francés, cambiando algún actor por el camino), aún teniendo un comienzo prometedor, en seguida se diluye en su argumento, debido primeramente a lo poco que se explota el tema de las manos del asesino, y al hecho de que en su indefinición la trama avance a trompicones, cosa que mejora en su tercio final al entrar en el género policíaco de lleno. Con algún toque a lo "Jekyll y Hyde", pero suavizado, se hace cuesta arriba su visionado, sobre todo por las escenas "caseras", y así llegamos hasta su conclusión con un final sorpresa que no revelaré, pero que a la postre nos resulta indiferente.
Christopher Lee siempre en su sitio
Breve aparición de Donald Pleasance con algo de peloMel Ferrer encarna al pianista Stephen Orlac, un actor poco convincente, de rostro de "piedra". Una especie de remedo de Charlton Heston, con aún menos dotes actotorales que éste. Por suerte, Christopher Lee participó en la producción, y sin duda su rol e interpretación son de lo mejor de la película. Es anecdótica la aparición de Donald Pleasance, actor habitual en el cine de género fantaterrorífico, con un papel tan corto que si uno no está atento, ni se da cuenta de su presencia.
Para concluir, digamos que la propia mediocridad del director lastra la película, pues material de partida había (véase la ya mencionada "Mad love"), aunque en su defensa hay que decir es su mejor película, o al menos la más recordada, y que posiblemente el caso de tener dos versiones y tratar con un reparto equilibrado en actores de ambas nacionalidades, suponga un obstáculo para rematar una película más personal y artesana que lo que supuso al final.
Londres después de la medianoche
Con todo, la escena de Mel ferrer descubriendo las exageradas vendas cubriendo sus manos ha pasado a los anales del cine fantástico. Es sólo una imagen, pero una imagen más que muchas otras películas.
Una escena para el recuerdo
martes, 2 de septiembre de 2008
Forbidden Zone (1980)

Director: Richard Elfman
Guión :Matthew Bright y Richard Elfman
Música: Danny Elfman
Año: 1980
Actores: Hervé Villechaize, Susan Tyrrell, Gisele Lindley, Jan Stuart Schwartz, Marie-Pascale Elfman
Argumento: Una misteriosa puerta en la casa de la familia Hércules lleva a la Sexta Dimensión, conocida como Zon Prohibida, donde gobierna la malvada Reina Doris, acompañada del Rey Fausto.Frenchy, recién llegada de Francia, aburrida, decidirá cruzar la puerta. Alertados, sus hermanos acudirán a buscarla al mundo de caos y fantasía que es Forbidden Zone.
Guión :Matthew Bright y Richard Elfman
Música: Danny Elfman
Año: 1980
Actores: Hervé Villechaize, Susan Tyrrell, Gisele Lindley, Jan Stuart Schwartz, Marie-Pascale Elfman
Argumento: Una misteriosa puerta en la casa de la familia Hércules lleva a la Sexta Dimensión, conocida como Zon Prohibida, donde gobierna la malvada Reina Doris, acompañada del Rey Fausto.Frenchy, recién llegada de Francia, aburrida, decidirá cruzar la puerta. Alertados, sus hermanos acudirán a buscarla al mundo de caos y fantasía que es Forbidden Zone.

Richard Elfman debutó como director con Forbidden Zone, y a partir de ahí... nada. Bueno, un par de ignotas películas poco reseñables y nada más. ¿Tanto le marcó su debut como para no despegar en el mundillo?.
Lo mejor que puedo decir de Forbidden Zone, comedia fantástica musical rodada en 1980, es que tiene una banda sonora ocurrente, compuesta por Danny Elfman, hermano del director. Composiciones originales se mezclan con "clásicos" de la canción ligera, dotando al conjunto de variedad musical. Con una escenografía austera, teatral (me recuerda a esos teatrillos que se hacen en los colegios americanos para celebrar alguna festividad), la imaginería propuesta supone todo un cúmulo de influencias (¿o plagios?) de estéticas y modas de diferentes épocas, y un precedente de las propuestas que Tim Burton pondría en marcha tiempo después (Elfman es el compositor fetiche de este director).

Desde los cartoons estilo silly simphonies o looney tunes de los primeros tiempos del sonoro, pasando por The three Stoges, la ciencia ficción más casposa, el cine de monstruos de la Universal, los Monty Pythons y por supuesto The Rocky Horror Picture Show, son sólo unos ejemplos de cuánto se aglutina dentro de esta película.
No en vano el director de esta desmadrada película había fundado el grupo Mystic Knights of Oingo Boingo en 1972, antes de convertirse en una banda de rock en los 80, fue una troupé de teatro musical con un repertorio musical ecléctico que abarcaba las tendencias más dispares. Una especie de representaciones musicales, un cabaret ambulante inclasificable. Así en 1980 decidió trasladar toda esta locura desde los escenarios a la gran pantalla, rodando en blanco y negro, on escenarios de cartón piedra y rodeándose de amigos y conocidos, todo para capturar la esencia original. Y sin duda lo logran.

Que casi todos los actores actúen como retrasados mentales y lleguen a exasperar forma parte del espectáculo descrito. Por ahí para también el doble enano de Felipe González. Y es que lo de menos son las interpretaciones, histriónicas todas ellas. O el argumento, que a ratos roza la imbecilidad más absoluta. La originalidad de la propuesta, junto con la ya mencionada banda sonora, salvan de la quema este subproducto, que al fin y al cabo entretiene.
Lo mejor que puedo decir de Forbidden Zone, comedia fantástica musical rodada en 1980, es que tiene una banda sonora ocurrente, compuesta por Danny Elfman, hermano del director. Composiciones originales se mezclan con "clásicos" de la canción ligera, dotando al conjunto de variedad musical. Con una escenografía austera, teatral (me recuerda a esos teatrillos que se hacen en los colegios americanos para celebrar alguna festividad), la imaginería propuesta supone todo un cúmulo de influencias (¿o plagios?) de estéticas y modas de diferentes épocas, y un precedente de las propuestas que Tim Burton pondría en marcha tiempo después (Elfman es el compositor fetiche de este director).

Desde los cartoons estilo silly simphonies o looney tunes de los primeros tiempos del sonoro, pasando por The three Stoges, la ciencia ficción más casposa, el cine de monstruos de la Universal, los Monty Pythons y por supuesto The Rocky Horror Picture Show, son sólo unos ejemplos de cuánto se aglutina dentro de esta película.
No en vano el director de esta desmadrada película había fundado el grupo Mystic Knights of Oingo Boingo en 1972, antes de convertirse en una banda de rock en los 80, fue una troupé de teatro musical con un repertorio musical ecléctico que abarcaba las tendencias más dispares. Una especie de representaciones musicales, un cabaret ambulante inclasificable. Así en 1980 decidió trasladar toda esta locura desde los escenarios a la gran pantalla, rodando en blanco y negro, on escenarios de cartón piedra y rodeándose de amigos y conocidos, todo para capturar la esencia original. Y sin duda lo logran.

Que casi todos los actores actúen como retrasados mentales y lleguen a exasperar forma parte del espectáculo descrito. Por ahí para también el doble enano de Felipe González. Y es que lo de menos son las interpretaciones, histriónicas todas ellas. O el argumento, que a ratos roza la imbecilidad más absoluta. La originalidad de la propuesta, junto con la ya mencionada banda sonora, salvan de la quema este subproducto, que al fin y al cabo entretiene.
martes, 26 de agosto de 2008
El territorio de la bestia (2007)

Dirección y guión: Greg McLean.
País: Australia.
Año: 2007.
Duración: 94 min.
Intérpretes: Radha Mitchell (Kate Ryan), Michael Vartan (Pete McKell), Stephen Curry (Simon), John Jarratt (Russell), Caroline Brazier (Mary Ellen), Sam Worthington (Neil), Damien Richardson (Collin), Robert Taylor (Everett), Geoff Morrell (Allen), Heather Mitchell (Elizabeth).
SINOPSIS
Pete es un periodista americano que prepara un reportaje sobre la industria turística en auge en el norte de Australia. Allí se unirá con un grupo de excursionistas y su hermosa guía, Kate, para realizar un crucero por el río. Todo transcurre con normalidad hasta que, de repente, el barco es sacudido por un cocodrilo gigante y se encalla en un islote. Cuando cae la noche, el grupo de turistas se convierte en una presa fácil para la bestia y comienza una feroz lucha por la supervivencia en uno de los lugares más inhóspitos del mundo.
Pete es un periodista americano que prepara un reportaje sobre la industria turística en auge en el norte de Australia. Allí se unirá con un grupo de excursionistas y su hermosa guía, Kate, para realizar un crucero por el río. Todo transcurre con normalidad hasta que, de repente, el barco es sacudido por un cocodrilo gigante y se encalla en un islote. Cuando cae la noche, el grupo de turistas se convierte en una presa fácil para la bestia y comienza una feroz lucha por la supervivencia en uno de los lugares más inhóspitos del mundo.
Esta película australiana resultó una sorpresa para el que suscribe. Es de ese tipo de películas con los que esperas pasar un rato agradable (o desagradable, según como se vea), en el solaz del verano y si puede ser, comiendo un helado, y la verdad es que lo consigue. Primeramente, porque no aburre en absoluto. La trama está muy bien llevada, los sustos están contados y bien desperdigados a lo largo del metraje, sin abusar de lo grotesco o lo fuera de tono. Se va creando expectación conforme pasan los minutos, la intriga crece, porque el espectador sabe que el cocodrilo va a aparecer de un momento a otro, pero lo que no sabe es como y quiénes van a poder librarse de él. Aunque la resolución no es ninguna novedad si al menos resulta convincente.
Interpretaciones en su justa medida, una muy bella fotografía y efectos más que convincentes. Por supuesto, no se aleja ni un ápice de lo que suelen ser este tipo de películas, veanse Piraña, Tiburón, Anaconda y similares. De cocodrilos ya existían varias, como la tailandesa Cocodrilo asesino (1981) o Primeval (2007), por nombrar solo dos. Vamos, que hay donde elegir.
En resumen, un entretenimiento fantástico, película sin grandes pretensiones, con característicos bien situados en sus papeles y recomendable para los amantes de la flora australiana.
martes, 22 de julio de 2008
The eye, el remake

Verdaderamente, no entiendo a qué vienen estos remakes de películas de terror orientales. Ya llevan unos cuantos (El grito, dark water, llamada perdida, the ring...) y es que son todos lo mismo. Trasladan los acontecimientos a los Estados Unidos, ¡y eso es todo!. Respecto a las otras no me voy a pronunciar pues de la primera y tercera sólo he visto las versiones originales y las otras casi ni me acuerdo. En cambio de The eye, que he visto las dos no hace mucho, tengo una opinión clara.

La versión hongkonesa del año 2002 y dirigida por los hermanos Pang (como el juego de la recreativa), Gin gwai (The eye), daba más miedo, uno se revolvía más en el sillón viéndola. La trama, no del todo original (los transplantados que comienzan a hacer cosas raras es un subgénero del cine de terror), sí estaba bien resuelta, con momentos impactantes como el final, o ese del ascensor, en el que pienso cuando me subo a un cacharro de esos. Luego era lo de siempre, la búsqueda del fantasma de turno para que descanse en paz, y el golpe final para dejar paso a una posible secuela (que se hizo, con peores resultados). Quizás sea el exotismo, que tememos más aquello que desconocemos, o la sorpresa inesperada que supuso en su día The eye, el caso es que barre a todos los niveles a la versión americana.

Y es coemtar este remake es decir lo mismo, pero al revés. Salvo algún susto mediante aparición repentina acompañada de banda sonora estridente, la película no asusta nada de nada. ¡No da miedo!. Quizás al haber copiado o calcado plano a plano a su predecesora tenga mucho que ver. Porque se repiten situaciones, casi tantas como en la Psicosis moderna respecto a la de Hitchcock. y eso para el que ha visto la primera película es un mazazo en todo el colodrillo. Se pierde toda la emoción, cualquier sorpresa. Así que recomiendo que los que han visto una se abstengan de ver la otra. Por lo demás es una versión de lo más correcta estéticamente hablando. Efectos, los justos. Sin grandes desplieges ni fuegos de artificio, es comedida. No han querido superar a la original, simplemente ofrecer la misma estupenda historia a un público general reticente a ver películas extranjeras.

Pero no todo ha de ser mediocre. Mención especial merece Jessica Alba, que sin ser una gran actriz, está lo suficientemente de buen ver como para embelesarse observando su extraordinario aspecto fotograma tras fotograma. Y olvidarse de todo lo demás.
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