Mostrando entradas con la etiqueta boris karloff. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta boris karloff. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de marzo de 2012

Franz Waxman en The Bride of Frankenstein

Film: The Bride of Frankenstein (1935)
Música : Franz Waxman
Intérpretes : Westminster Philharmonic Orchestra. Kennet Alwyn, director (1-10)
The City of Prage Philharmonic Orchestra. Paul Bateman, director (11-14)
Sello: Silva Screen Records Ltd, 2003






Contenido:

The Bride of Frankenstein
1. Main title
2. Prologue: Menuetto and Storm/Monster Entrance
3. Processional March
4. A Strange Apparition
5. Bottle Sequence
6. Female Monster/Pastorale/Village Chase/Crucifixion
7. Fire in the Hut/Graveyard
8. Danse Macabre
9. The Creation/The Tower Explodes/Finale

The Invisible Ray
10. Suite

Prince Valiant
11. Suite

Suspicion
12. Prelude/Sunday Morning

Rebecca
13. Suite

Taras Bulba
14. The Ride to Dubno


Todavía con los pelos de punta después de una nueva audición de tan maravillosas músicas paso a hablaros un poco de este CD indispensable en vuestras fonotecas. Franz Waxman, nacido en 1906 fue uno de esos músicos judíos emigrados a Estados Unidos ante el crecimiento del nacismo en Alemania. Su carrera musical ya estaba lanzada desde sus inicios en los Conservatorios de Dresde y Berlin, pero su gran oportunidad llegó al otro lado del océano. En 1934 pone música a Liliom de Fritz Lang que supone una catapulta a la gloria. Más de 100 películas llevarán las prodigiosas notas de Waxman y así lo reconoció la Academia concediéndole 2 Oscar consecutivos: en 1950 por El Crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard) y en 1951 por Un Lugar en el Sol (A Place in the Sun).
Su importancia es tal que más de 40 años después de su fallecimiento podemos disfrutar de una página web oficial del Maestro alemán. En ella podéis encontrar mucha información interesante. (Web de Waxman)

La Novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein) es una de las mejores secuelas de la historia del cine, hasta el punto que expertos cinéfilos la consideran mejor que la primera. Un joven Waxman fue elegido para poner música a tan ambicioso proyecto frankensteniano que dirigió de nuevo James Whale.
La partitura es sorprendente, Waxman era un compositor que manejaba a la perfección las nuevas tendencias tonales de la música. Esto resultaba totalmente novedoso en Norteamérica y resultaba muy atractivo para las grandes compañías cinematográficas.
Waxman comenzó aquí una relación profesional con Clifford Vaughan, encargado de la orquestación, que le llevó hasta el contrato con la MGM en 1936 donde el compositor alemán se hizo con los servicios específicos de Vaughan.
The Bride of Frankenstein tubo un proceso de revisión que minimizó hasta desaparecer algunas melodías compuestas para ella por Waxman. Sin embargo, aquí la podemos disfrutar en todo su esplendor gracias al trabajo de Tony Bremmer y Soren Hyldgaard.
Pronto podemos escuchar ese curioso instrumento electrónico que son las Ondas Martenot (similar al Theremin pero con la posibilidad de determinar la afinación). Aunque tanto Waxman como Vaughan planearon en introducirlo en la partitura luego no apareció, pero Bremmer y Hyldgaard si nos permiten disfrutar de esa magia. El toque clásico en la score lo pone el Menuetto, un tipo de danza ternaria que formaba parte de casi todas las obras de Haydn, Mozart, Beethoven y sus contemporáneos. Incluso podemos escuchar melodías conocidas como La Primavera de Mendelssohn en el corte 5 (Bottle Sequence).

La Processional March se trata de una melodía absolutamente reconocible, llena de expresión en la que sobre una base rítmica de metales y percusión, las cuerdas desarrollan una sublime melodía que apoya las Ondas Martenot. Melodías misteriosas, aterradoras y graciosas recorren la partitura de principio a fin. El órgano en la Danse Macabre: excepcional. El trémolo de los violines en The Creation… son tantos y tantos detalles los que hacen estremecernos.
El CD se completa con músicas compuestas por Waxman para otros títulos que nos van dando muestra de su arte. Cabe destacar para nuestra satisfacción la Suite de The Invisible Ray: film donde, una vez más, Lugosi y Karloff hacen nuestras delicias.
Las interpretaciones de las dos Orquestas y sus respectivos directores son buenísimas. La presentación es perfecta con un libreto de 12 páginas a todo color.
El Cedé en cuestión lo podéis comprar, entre otros sitios, en la web del editor Silva Screen Records.



J.Martín

lunes, 26 de abril de 2010

The Bela Lugosi Collection


The Bela Lugosi Collection

1 DVD (doble cara)
Incluye 5 películas:
Murders in the Rue Morgue, The Black Cat, The Raven, The Invisible Ray y Black Friday
Universal Studios, 2005
Código Region: 1
Audio: Dolby Digital 2.0
Idiomas: Inglés
Subtitulos: Castellano y Francés








"Lugosi is Legendary". Con esa frase la Universal presentó esta magnífica reunión de cinco grandes películas protagonizadas por Bela Lugosi, cuatro de ellas compartiendo protagonismo con la otra leyenda del cine de terror de la época: Boris Karloff.
Buenos films y sublimes interpretaciones de Lugosi y Karloff que te hacen disfrutar cada segundo de proyección.
La edición esta compuesta de un DVD de doble cara en formato digipack y con cajita de cartón que lo guarda. Imagen de calidad a pantalla completa. No tiene extras (realmente no los necesita). Un lujo que si quieres conseguir tendrás que recurrir a tiendas virtuales (tipo Amazon) o a las subastas de Ebay (donde lo compró el que escribe estas líneas).
Estamos ante una pieza inprescindible para nuestras colecciones, al menos hoy en día.

J.Martin

martes, 20 de abril de 2010

Boris Karloff opina sobre los vampiros


"Los vampiros parecen perfectamente normales, lo cual, de hecho, son"

lunes, 20 de julio de 2009

Jack Pierce, el maquillaje del terror (parte 1 de 3)



Cuando la criatura creada por el Doctor Frankenstein y revivida por un rayo apareció ante nuestros ojos, su poderoso aspecto hizo de él un ser inolvidable, iconográfico. La imagen del monstruo surgida del clásico de la Universal seguirá asociándose a la creación literaria de Mary Shelley por siempre. Y eso se lo debemos a Jack Pierce, el maquillador de las pesadillas.

INICIOS

Ninguna otra versión posterior ha causado tanto impacto. Boris Karloff es pieza indispensable, por supuesto. Pero el maquillaje de Jack Pierce confiere al actor una fuerza inigualable. Este pionero del maquillaje monstruoso en el cine, nacido en 1889 en Grecia, llegó a la meca del cine tras haber emigrado de Europa afinales del siglo. Una década, desde 1910 a 1920, desempeñando todo tipo de trabajos en la incipiente industria cinematográfica: de extra, de asistente de cámara, gerente de nickeoleon (salas que ofrecían proyecciones de media hora de duración por sólo 5 centavos la sesión).

El referente más directo que Pierce pudo encontrar en aquella época en lo que a maquillaje se refiere se encontraba trabajando en unos pequeños estudios sitos en el Valle de San Fernando, los "Universal City" (nombre elegido por Carl Laemmle, su fundador, que creó el estudio en 1915 donde entonces se erigía una granja de gallinas), y no era otro que Lon Chaney, que conseguía transformarse de manera espectacular aplicándose el mismo maquillaje y prótesis.

Sus colaboraciones en Vitagraph y Fox Studios llamaron la atención a Universal, que creo su propio departamento de maquillaje facial para Pierce en 1928 una vez que Lon Chaney hubiera dejado la compañía por enfermedad (en 1930 moría de cancer). Dos años antes, Cecil Holland (considerado por muchos el primer artista del maquillaje en el cine) y el propio Pierce, colegas de profesión, habían contribuido a la creación de la Asociación de Artistas del Maquillaje, la primera de este tipo, que solo contaba con cincuenta miembros en aquella época.

PRIMERAS PELÍCULAS

La primera película en la que Pierce aplicó su arte fue en la producción de la Fox dirigida por Raoul Walsh Habla el mono (The Monkey talks, 1927), drama circense con simio voyeurista. EL actor Jacques Lerner fue trasnformado en simio usando gamuzas, masilla y pelo falso adherido con cola especial, añadiendo más tarde una peluca con orejas de cuero. Con su segunda colaboración, ya para la Universal, en el clásico de Paul Leni El hombre que ríe (The man who laughs,1928) demuestra su capacidad para la creación de seres de infortunado aspecto. Conradt Veidt ofrece un inquietante rostro, genial traslación de la novela de Victor Hugo. En su tercera colaboración, sin acreditar como en las otras dos, East is West (1930) de Monta Bell, con Lupe velez y lewis Ayers en el reparto, transformó a Edward G. Robinson en chino con su maquillaje.



Carl Laemmle Jr. tomó las riendas de la empresa fundada por su padre, Universal, a los 21 años, y tuvo la luminosa idea de trasladar a la gran pantalla los mitos del terror de la literatura en una serie de películas que al cabo de los años resultarían clásicos y harían que se adoptase el término "monstruos universal" para definir a los personajes. Drácula (Dracula, 1931) de Tod Browning, basado en la novela de Bram Stoker, cuyos derechos poseía Universal, sería una buena piedra de toque. Pierce se llevó un gran chasco cuando Lugosi declinó llevar su maquillaje. El actor húngaro decidió maquillarse él mismo, y no en exceso, solo lo justo y necesario. El maquillaje especial del técnico hubo de regresar a su maletín. Otras fuentes hablan de que en la negativa de Lugosi solo entraba el que le desfiguraran el rostro, así que simplemente se le aplicó una pintura de grasa color verde luminoso para realzar elblanco y negro del rostro, además de la famosa línea del pelo.



Y LLEGA... EL MONSTRUO DE FRANKENSTEIN

Su obra maestra del maquillaje llegaría en 1931, cuando James Whale llevó al cine La novela de Mary Shelley Frankenstein. Boris Karloff, tras haber rechazado Lugosi el papel (esta vez le hubiesen tenido que desfigurar sin remedio) fue contratado para interpretar al monstruo, y Pierce, quien poco pudo sacar de la novela para maquillar el personaje, consultó libros de anatomía y cirugía. Así, puesto que a la criatura le habían reinsertado el cerebro, ideó la famosa cabeza cuadrada con clavos. Usó colodión y algodón para esta tarea, y unos pequeños cables para tirar de las esquinas de la boca, exagerando los matices del semblante del actor inglés. Cuentan que apretó tanto los tornillos del cuello que Karloff sufrió las cicatrices durante años. Las piernas del monstruo se enfundaron en tubos de metal, para dar un aspecto mecánico a sus andares. Unas suelos de un grosor acentuado en sus pesadas botas aumentaban la talla haciendo a la criatura más amenazadora. Ya estaba lista su creación más redonda, la que marcaría una época. El Frankenstein que interpretaba De Niro muchos años después intentaba ser más fiel al del libro, pero la magistral apariencia lograda por Jack Pierce habría de ser la que marcara a generaciones, haciendo que al oir hablar del monstruo, su imagen nos venga a la cabeza. Esta y ninguna otra, plagiada hasta la saciedad.

jueves, 16 de abril de 2009

Boris caricaturizado

El genial actor inglés también ha sido objeto de caricaturas, en papel y celuloide.
Aquí les mostramos algunas:

Photobucket



Photobucket



Photobucket



Photobucket



Photobucket

sábado, 28 de marzo de 2009

Póster de The Walking Dead (1936)


Reseña y comentario de Igor en el excelente blog Haunted House. No se la pierdan.

lunes, 16 de febrero de 2009

Grandes actores del terror en su tiempo libre

El actor inglés Boris Karloff practicando su deporte inglés favorito, el cricket.


Vincent Price, un entendido en arte, visitando una galería y obrando como anfitrión ante unas señoras encantadísimas (¿No serán las viejecitas de arsénico por compasión?, ¡Qué espanto!).


Válgame, ¿también le iba el transvestismo al gran Karloff?. No, no se me confundan. Está en el descanso de alguno de sus rodajes.


Christopher Lee paseando a una niñita muy linda (¿su hija o su nieta?. Hagan sus apuestas). Qué feliz se le ve a este hombre, si hasta ha escondido los colmillos draculeros.


Bela Lugosi, de rigurosa etiqueta, saludando con extrema y refinada educación a un señor con bigote.

viernes, 23 de enero de 2009

Son of Frankenstein al cómic


En la Edad de Oro de los cómics americanos había sitio para todo. Las adaptaciones de películas de éxito no se hacían esperar, y así sucedió con el mítico film Son of Frankenstein (1939) de Rowland V. Lee, con Boris Karloff, BelaLugosi y Basil Rathbone en su reparto. La revista Movie Comics, en su número de abril de 1939 publicó una bonita adaptación de la historia, coloreando los fotogramas de la película con muy poco criterio, todo sea dicho, y colocando cajas y bocadillos de texto de extensión farragosa.
En este estupendo blog pueden deleitarse con el tebeo completo.

martes, 30 de diciembre de 2008

Subasta que algo queda (I)

Aquí comenzamos esta sección, en la que se mostrarán objetos que estuvieron en subasta relacionados con el cine de terror y fantástico. Esperemos que os guste (y que sea duradera también).

Empezamos con esta joya, un libro firmado por Boris Karloff y Mae Clarke: Frankenstein.


Se trata de una fotonovela con imágenes de la película Frankenstein de 1931 y textos de la obra de Mary Shelley. Fue publicado por Grosset & Dunlap. En la parte delantera de la última página Boris Karloff escribió: "For Art Ronnie with the best wishes of The Monster Boris Karloff" (Para Art Ronnie con los mejores deseos de El Monstruo Boris Karloff). Por encima de esto, Mae Clarke escribió: "To Art Ronnie - Nice to remembered! Best wishes Lady Elizabeth (fiancée of Dr. Frankenstein) Mae Clarke" (Para Art Ronnie - ¡Encantada de conocerte! Los mejores deseos de Lady Elizabeth (prometida del Dr. Frankenstein) Mae Clarke.La única pega del libro es que lleva la sobrecubierta fotocopiada en color del original, pues esta se perdió. Por lo demás una ganga por 800-1200 dólares (precio de salida y de llegada).

martes, 29 de julio de 2008

Música de miedo (y otros sonidos espantosos)



Si uno quiere escuchar música y pasar miedo a la vez, sólo tiene que hacerse con alguna de estas piezas de coleccionista: vinilos con música terrorífica. Son una pequeña muestra del amplio catálogo que sobre este subgénero musical existe en los Estados Unidos (allí sí que saben crear afición).
El caso más curioso de las cuatro portadas que aquí les pongo es la última de ellas (las tres primeras son de Frankie Stein, casi nada), en la que se aprecia un retrato (no muy logrado) del gran Boris Karloff. Tales of the frightened (algo así como "historias del canguelo") se grabó a principios de los 60 y formaba parte de un proyecto más grande que no llegó a cuajar (una revista y un programa de radio). Se publicaron dos volúmenes, con un Boris de cadenciosa voz narrando textos repletos de sustos de Michael Avalone, y con la música de fondo compuesta por Tom Dissvelt y Kid Baltan.
Ya saben, en esta ocasión para pasar miedo solo necesitarán un tocadiscos (y cuanto más antiguo mejor).

viernes, 20 de junio de 2008

The Mummy en DVD: edición no tan especial


A mitad de julio tendremos disponible una edición especial en 2 DVD's el clásico The Mummy con Boris Karloff. Además de la película incluye los siguientes documentales: Mummy Dearest, El creador de los monstruos: vida y aventuras de Jack Pierce, El legado de la momia y El terror de la universal. Se antoja fantástico, pero no es más que un pequeño aperitivo comparado con otras ediciones que circulan desde hace años en Estados Unidos.
Me refiero a la Legacy Collection de la que han ido apareciendo títulos en Estados Unidos y que desde 2004 tienen editado el volumen dedicado a La Momia que incluye las películas The Mummy (1932),The Mummy's Hand (1940), The Mummy's Tomb (1942), The Mummy's Ghost (1944) y The Mummy's Curse (1944).

En fin... que a falta de pan buenas son migas (y por solo 12€) pero...

J.Martín

jueves, 29 de mayo de 2008

The Sorcerers (1967)


The Sorcerers (Los Brujos)
Tigon Film Distributors. 86 min.

Reino Unido, 1967

Director: Michael Reeves

Reparto: Boris Karloff, Elizabeth Ercy, Ian Ogilvy, Victor Henry

Producción: Patrick Curtis
Música: Paul Ferris








Argumento: Marcus Montserrat es un hipnotizador que desarrolla una técnica para controlar las mentes y ser capaz de conseguir las mismas sensaciones que el individuo cuya mente tiene controlada. Su objetivo es aprovechar este experimento en ancianos para que puedan disfrutar en terapias las mentes de los jóvenes. Sin embargo Estelle, su esposa, pretende usarla para fines no legales que le llevan hasta el asesinato.

El gran fallo de este interesante y curioso film británico radica en no aprovechar todo el talento de Karloff. Tenerlo durante un tercio del film tumbado en el suelo, siendo simple testigo de las atrocidades de su esposa, no es lo ideal. De hecho creo que Karloff debería de haber sido el Mad Doctor que todos esperabamos al comenzar la película, incluso viendo los carteles. Cierto es que el actor inglés estaba ya viejo pero seguía aterrorizando con simplemente verle. Pero no, es el bueno de la peli: ¡qué decepción!


En cualquier caso, como deciamos, es un interesante film dirigido por el británico Michael Reeves. Director conocido sobretodo por dirigir a Vincent Price en Witchfinder General de 1968, un año antes de su prematura muerte a los 25 años de edad. La cinta podríamos encuadrarla tanto en el género de terror como en el de Ciencia-Ficción: la hipnosis, el control de la mente,... La historia discurre entre guateques juveniles que resultan atractivos para el especatador que gustan de la música de los 60's y su estética. Los actores, salvando el punto que antes citaba, bastante bien. El guión es entretenido, sin más. La locura de Estelle resulta algo incomprensible... ¿A quién se le ocurre darle tal mamporro a Karloff (su marido)?

Tenemos edición española en DVD bastante correcta.
Su ficha en IMDB.

J.Martín

lunes, 26 de mayo de 2008

The Black Castle (1952)


The Black Castle
Universal Pictures. 82 min.
EEUU, 1952

Director: Nathan Juran

Reparto: Richard Greene, Boris Karloff, Stephen McNally, Rita Corday, Lon Chaney Jr.

Música: Joseph Gershenson
Productor: William Alland

Argumento: Un hombre investiga la desaparición de dos amigos suyos, que habían sido invitados al castillo del siniestro (y tuerto) Conde austríaco Karl von Bruno.


Nathan Juran, director artístico de películas como ¡Qué verde era mi valle!, El Invisible Harvey, Winchester 73 u Horizontes lejanos, entre otras, debutó en la dirección en este film de la Universal, heredero de un puñado de obras maestras de la misma casa, pero con un pie en las producciones menores de los años 50, que marcarían el declive de la compañía como creadora de películas de terror. Los aciertos de The Black Castle se encuentran en su cuidada dirección artística y ambientación (lluvia y parajes tenebrosos) que contrasta con el amaneramiento de la historia, más cercana a la película de aventuras de época de serie B, que al terror más consolidado de la Universal. Sin duda, cuando Karloff irrumpe en la trama activamente, la película gana en interés. Los rostros conocidos del mencionado Karloff y Chaney animan el producto, con una interpretación del primero más que correcta, y una caracterización del segundo en la línea de otros personajes (a este le falta la lengua) recreados con anterioridad. Acompañados por la esforzada representación del Conde, el sádico y malvado antagonista, rodeado de esbirros, la pareja "buena" del film es la que compone interpretaciones más pobres.


En suma, una película correcta, que quizás por la censura de la época no alcance cotas más altas. Le falta el toque de la casa, ese punto de genialidad y demencia por el que destacaban los clásicos de la Universal, para haber resultado un film inolvidable. Así se queda en un entretenimiento, apto para todos los públicos, con final feliz y buenas intenciones.


Su ficha en IMDB.

lunes, 19 de mayo de 2008

Bela Lugosi por Javier Cortijo


Bela Lugosi, Drácula vampirizado

Autor: Javier Cortijo

T&B Editores, 1999

Páginas: 346
Encuadernación: Rústica
Tamaño: 17 x 24 cm.
Fotografías en blanco y negro. Pliego central con carteles en color.








Contenido:

Prólogo : Bela Lugosi señor de las sombras, por Paul Naschy
Introducción : Un húngaro en el país de las sanguijuelas
Capítulo Uno : Fui un vampiro adolescente
Capítulo Dos : El jinete de Lugosi
Capítulo Tres : Nunca bebo... vino
Capítulo Cuatro: El príncipe de las tinieblas
Capítulo Cinco : El crepusculo de los vampiros
Capítulo Seis : La última noche de Bela Ferec Dezco Blasko
Capítulo Siete : Resurrecciones
Bibliografía
Filmografía
Indice onomástico

Una de las figuras más fascinantes del cine de terror en su historia ha sido Bela Lugosi. Pero esta fascinación nacida de sus magnificas interpretaciones va mucho más allá de la pantalla: su propia vida se convierte en una película llena de realidades, mitos y leyendas.
Javier Cortijo es un joven periodista que gusta escribir sobre cine en diversos medios, principalmente en el diario ABC, y escribir novelas. Con este trabajo, Cortijo, cubre un espacio vacío en las bibliotecas en castellano sobre un hombre (¿o un personaje?) que ocupa un escalafón alto en la historia de la cinematografía. Sus 346 páginas son excelentes y tiene cualidades importantes: lenguaje sencillo y coloquial, historia ordenada, bien redactada y con grandes dosis de entusiasmo (¡fundamental!) Todo ello convierte esta lectura en algo apasionante que en ningún momento abandonarías hasta el final. Libro imprescindible, sin duda.

Pero quien mejor nos va a dar a conocer su trabajo es el propio autor. Javier Cortijo, nos ha concedido amablemente la siguiente entrevista:

J.Martín: ¿Como es la vida de un profesional del periodismo en este país?

Javier Cortijo: Supongo que achuchada... Debe ser de las pocas profesiones donde el índice de huelgas (sin incluir a la japonesa) y protestas sindicales es casi cero. Se juega con la vertiente de "vocación" que tenemos los periodistas para mangonearnos lo que no está escrito. Pero vamos, estamos jodidos (y a veces jodiendo) pero contentos. Pero yo no me quejo: soy redactor de un diario con solera, gozo de total libertad para escribir de cine (y también de videojuegos y TV) y también puedo colaborar en otros medios. Una compañera de sección, en mi mismo caso, decía que le gustaría poner una mercería. Hay que saber valorar lo que se tiene, aunque te hayan hecho algunas faenas y desaires.

J.M: El cine es un arte moderno y que se revaloriza mucho con el paso de los años... ¿Qué papel le gusta desempeñar más en su película diaria: la de aficionado o la de crítico?

J.C: Siempre aficionado. Con un poco más de "cultura cinéfila" y ojo crítico, pero sin perder de vista la perspectiva de espectador. Aunque la entrada me sale gratis...

J.M: Bela Lugosi... ¿Cómo resultó su primer "encuentro" con semejante monstruo?

J.C: El primero, supongo que fue viendo Drácula en la tele de crío. No pude ir por el pasillo de mi casa a oscuras en una semana.

J.M: ¿Cómo surgió la idea de hacer un libro sobre el actor húngaro?

J.C: Se debió a Juan Tejero, editor de T&B. Sabedor de mi pasión por el cine de terror, me lo propuso en su día, junto al de Boris Karloff. Arrancamos con Bela porque tenía mucho más componente novelesco y dramático.

J.M: ¿Cuáles son sus interpretaciones favoritas de Bela?

J.C: Me gusta mucho La legión de los hombres sin alma, filme pionero del cine zombie. Su presencia poderosa y su hipnótica mirada hechizan a cualquiera. También en El ladrón de cadáveres da ciertas muestras de lo que podía haber sido talento interpretativo puro y duro.

J.M: ¿Cuál es el secreto de Lugosi para que consiga más de medio siglo después emocionarnos con sus interpretaciones en películas de un nivel tan discutible como The Bride of Monster?

J.C: Evidentemente, como actor Karloff le superaba con holgura, pero Lugosi tenía un carisma icónico sin igual. Incluso en las encuestas de la época tuteaba a Clark Gable como sex symbol... También las circunstancias de su vida y su muerte redondearon el mito. La gente se pirra por el morbo. ¿A que ahora Andrés Pajares nos parece mucho mejor actor de lo que es?

J.M: ¿Se imagina a Lugosi en el siglo XXI... haciendo el papel de Dr.Octopus en la segunda parte de Spiderman o de Magneto en la saga de los X-Men o siendo declarado el actor-fetiche de algún director como Tim Burton?

J.C: Sin duda. Hollywood es un pueblo muy fetichista y se pirra por rescatar ídolos caídos u olvidados. Christopher Lee es más popular con ochenta y pico años que cuando rodaba en la Hammer. Tim Burton ya se encargó de convertir su atormentada y algo penosa vida en un cuento de hadas en Ed Wood. Una de las tragedias de Lugosi es que nunca aprendió inglés correctamente, así que igual ahora podríamos verle como gobernador de California.

J.M: Y también ha escrito un libro sobre "ese inglés"... ¡Karloff!

J.C: Maravilloso gentleman y actor profesional como pocos. Aguantaba carros y carretas, maquillajes y andamiajes que destrozaron su cuerpo, filmes mejicanos horribles y cientos de programas de televisión y radio. Pero mantuvo el tipo como un caballero. Ya no hay tipos de su pasta.

J.M: En el fondo Lugosi y Karloff... ¿se querían, se odiaban, se respetaban...?

J.C: Lugosi se arrepintió de haber rechazado ser el monstruo de Frankenstein, papel que consagraría a Karloff. Coincidieron en varias ocasiones y Boris siempre le llamaba "el pobre Bela". Eran incapaces de odiarse.

J.M: Debe de estar muy orgulloso de estos dos títulos... ¿el no escribirlos en inglés limita su proyección?

J.C: Sí que me divertí mucho escribiéndolos y me gustó el resultado final de ambos, sobre todo el de Karloff, mejor editado y más cuidado. Del mismo modo fueron un lujo los prologuistas: el gran Paul Naschy y la hija de Boris, Sarah Jane Karloff. Por cierto, a Bela Lugosi Jr. también le gustó el libro, y me envió una cariñosa carta que guardo como oro en paño. Creo que es al contrario: en inglés hay suficiente bibliografía sobre ambos actores, y haber escrito dos de los pocos libros en castellano hizo posible, por ejemplo, su distribución en México, donde hay numerosos aficionados al género.

J.M: Usted es joven todavía y con mucho por hacer... Cuéntenos sus próximos proyectos.

J.C: Ahora estoy escribiendo, sin prisas pero sin pausa, mi segunda novela, tras El chef de Kubrick. Por cierto, si hay algún editor en la sala... Creo que con tres biografías de actores y dos libros de ensayo sobre cinefilia y crítica creo que la etapa de libros de cine la tengo bastante cubierta de momento. También el mundillo de los blogs me atrae y absorbe.

J.M: Se siguen haciendo buenas cintas... Recomiéndenos un par de películas del género que nos ocupa que se hayan estrenado este mismo año.

J.C: Este mismo año la cosecha es mala. 30 días de oscuridad no está del todo mal. Y, naturalmente, Sweeney Todd.

J.M: ¿Y en España? ¿Cómo ve al género? Pasado, presente, futuro...

J.C: Parece que estamos perdiendo el miedo al género, aunque el éxito de REC o El orfanato puede provocar una saturación en el espectador. Mira los cuatro gatos que vieron la interesante y premiada 3 días. Quizá la que más escalofríos puede provocar este año sea Dos de mayo, de Garci.

J.Martín

miércoles, 14 de mayo de 2008

The Ghost in the Invisible Bikini (1966)

The ghost in the invisible bikini
American Internacional Pictures, 82 min.
EEUU, 1966

Dirigida por: Don Weis

Reparto:Boris Karloff, Basil Rathbone, Tommy Kirk, Deborah Walley, Aron Kincaid, Quinn O'Hara

Productor: Samuel Z. Arkoff y James H. Nicholson

Musica: Les Baxter

Argumento: El cadáver de Karloff quiere ir al cielo, y le ayudará el fantasma de la chica con bikini invisible yendo en la mansión en la que se juntan los herederos de Karloff, evitando que el malvado Reginald Ripper los asesine para hacerse con la fortuna.


La última de una larga serie de películas con "bikini", "party" o "beach" como palabra "clave" en los títulos (Beach party, Pajama party, Bikini beach... son algunas de ellas) y caracterizadas por rescatar alguna vieja gloria del olvido (aquí Boris Karloff, en otras Buster Keaton o Mickey Rooney).



En esta última película de la insufrible saga echaron mano de un argumento manido como es el de las herencias familiares, casas encantadas, etc, mil veces visto, solo que aquí con nula gracia, metiendo en el mismo saco todo lo que estuviese de moda en el año de realización de este bodrio:Nancy Sinatra, los moteros, los tipos disfrazados de indio, Una cantante italiana hoy desconocida, el ye-yé o lo que sea, un objeto para divertirse en la playa aún más ridículo que el hula-hop... En fin.


Es una pena ver a clásicos como Rathbone ("pensé que era Sherlock Holmes" dice un personaje de él) o a Karloff ganándose las lentejas en estos subproductos, hoy completamente desfasados. Y es que ni siquiera tienen el encanto que deberían adquirir con el paso del tiempo. Una payasada salpicada de canciones a la moda, golpetazos mal resueltos, chistes tontos y muchos, muchos bikinis.


Lo mejor: Quinn O´Hara con su bikini y el psicotrónico disfraz de gorila. Lo peor, todo lo demás.